Sin duda el 9 de abril de 1948 ha sido para nuestra nación una de los peores días en su historia, ya que en esta fecha una figura pública, Jorge Eliécer Gaitán, de interés profundo para el imaginario de nuestra nación fue asesinada por un joven fanático, llamado Juan Roa Sierra. El asesinato ocurrió mientras salía de el edificio Agustín Nieto donde quedaba su oficina, para almorzar con cuatro de sus colaboradores, el médico Pedro Eliseo Cruz, el político liberal Plinio Mendoza Neira, el codirector de “Jornada”, Alejandro Vallejo y el escritor y tesorero de Bogotá Jorge Padilla Gaitán.
Jorge Eliecer era el líder liberal para ese entonces, cuando el bipartidismo nacional, liberales y conservadores, se disputaban a sangre y fuego la dirección de nuestro país y el gobierno de turno se encontraba dirigido por el presidente conservador Mariano Ospina Pérez.
Tal asesinato llevaría el rumbo de nuestro Estado a una revolución nacional sin precedentes, que solo sería aplacada concretamente a los siete días; la revolución inicia con la muerte del asesino Juan Roa a manos del pueblo colerizado, luego éste es arrastrado hasta la puerta del Palacio de gobierno donde la gente reclama colérica explicaciones y hechos concretos que terminaron en un desorden inimaginable, donde la ciudad se ve saboteada en todo sentido por las manos de la muchedumbre. Así se inician siete días de combate, dejando la ciudad semidestruida, con la mayoría de sus negocios saqueados por la turba de oportunistas “.
Las medida política para frenar la crecida ola de insurgencia es la renuncia del Presidente liberal y la entrega del ministerio de gobierno a Darío Echandía, mientras se daba luz verde a la ley marcial, clausurando medios de comunicación que desde el inicio de la problemática no habían hecho buen uso de la poca información y muchos habían incitado a la población a tomar las armas, el único abierto fue “el liberal”; el gobierno decretó también el toque de queda para las 7 de la noche.
Las medidas para frenar las calamidades en la ciudad de Bogotá fueron: levantar el censo de viudas y huérfanos, se creó una junta para que informe sobre daños y prejuicios sufridos, el ministro de hacienda anunció declaración de moratoria general y plazo para pago de impuestos, las vacaciones escolares fueron aplazadas un mes, se había llamado a reserva militar a lo que se presentaron en exceso.
El texto lo que hace es abrir todo un abanico de hechos concretos referente a la muerte del líder liberal, que de forma ordenada va desarrollando; va mostrando con ello una huella imborrable y al tiempo nos recuerda que nuestro país ha sido fundado con la sangre y seguirá organizándose con baños de sangre.
Recordemos que el bipartidismo en aquel entonces referenciaba una problemática socio-político-cultural de grandes proporciones para el país, que serian detonados por este hecho concreto, y bañaría con la sangre de campesinos en su mayoría los campos de las regiones rurales del país, donde la población dividía sus regiones en rojos y azules.
Por: Yecidth Estiven Gutierrez
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